• Sobre Jaime Guzmán

    Columnas sobre Jaime Guzmán, pionero de verdad en la teoría y en la acción.

    “La política, entendida como el arte de gobernar, constituye una de las más nobles funciones a que puede dedicarse el esfuerzo humano. Implica superar el egoísmo de limitarse al propio interés personal, para volcarse al servicio de la comunidad”. (Jaime Guzmán)

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  • Bibliografía de Formación fundamental

    Bibliografía de Formación fundamental para universitarios y profesionales jóvenes

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Friday, March 9, 2012

¡Qué atroz!

Me lo ha dicho reiteradamente un buen amigo, y mientras más lo pienso, más razón parece tener:

"Durante la UP, los chilenos de orden y trabajo   -afirma-   veían el modo en que les estaban destrozando el país debajo de sus narices; se asomaban a la ventana de sus oficinas y a las puertas de sus facultades y casas, y tenían la agitación y la violencia, el sectarismo y la ideologización, el odio y la descalificación delante de sus ojos; los noticiarios de Tv así lo reflejaban cada noche; los programas de discusión eran del más alto rating; hoy  -sigue mi amigo-  nada de eso pasa: los profesionales más destacados, las dueñas de casa ABC123, los estudiantes de muchas universidades, viven, estudian y trabajan en zonas de la ciudad en que poco y nada pasa, las lacrimógenas no llegan, las piedras sólo están en el jardín, no hay gritos estridentes; los noticiarios televisivos no interesan, porque obviamente se refieren a delincuencia y a desastres naturales, a trasplantes y a accidentes; por eso, cuando a veces hablan del tema, casi nadie los ve; sólo Tolerancia Cero consigue rating, sólo Carlos Peña genera interés; pero también pasa, con frecuencia, que esas fuentes de información son abandonadas, porque, ya está bueno de ver a esos pesados, de leer a ese insolente  -afirman-   y, entonces, ni siquiera por esa vía se informan."

Hasta ahí mi amigo. Certero, ¿no?

Por eso resulta tan difícil construir instancias en que pueda afrontarse la delicada situación del país; por eso a quienes se les despierta el bichito del liderazgo, les entra pronto una somnolencia integral.

Todo parte por mejorar la atención de la gente a las buenas fuentes de información. Todo comienza por tomar conciencia. Sin adecuada sensibilidad sobre la gravedad de la situación nacional, lo más que se podrá conseguir es que alguien diga, ¡qué atroz!
Gonzalo Rojas Sánchez

Thursday, January 12, 2012

Buen verano

A pesar de todos los atractivos que vienen desde fuera, el período de vacaciones de verano es una época muy propicia para trabajar la existencia hacia adentro.

En primer lugar, para afianzar la vida matrimonial y familiar. Son días en que se pueden desplegar  -mucho mejor que durante el año laboral-   unos ojos bien abiertos, unos oídos atentos y una boca dispuesta a hablar cuando corresponda.

Hay que fijarse bien desde el primer día en las personas con las que se forma familia, en cómo están, en qué necesitan.  En buena medida el descanso estival dependerá de una actitud centrada en los demás y algo ausente respecto del propio yo. 

Esa misma orientación permitirá descubrir y cultivar nuevas amistades   -ya fuera de la propia familia-  sorprenderse ante los dolores ajenos que no se conocían, cambiar de actitud frente a una persona a la que se había rechazado y a la que ahora se podrá conocer mejor.

Es tiempo, también, de un mejor desarrollo cultural. Será ocasión de organizar alguna conversación o ciclo artístico o de pensamiento, histórico o espiritual, que ayude a mejorar el nivel de los asistentes y que, de paso, les ayude a combatir el embotamiento en que muchos veraneantes caen.  Resulta especialmente apasionante intentarlo con jóvenes, movilizarlos hacia unaŠ formación cultural gratuita y de calidad.

Así, de paso, se contribuirá a mejorar el nivel humano en todas las personas, demostrando que no es cosa definitiva el deterioro del lenguaje, la chabacanería en la presentación personal, la banalidad en los temas de conversacion, el despilfarro del tiempo, etc.

Para los creyentes, todo lo anterior si está bien fundamentado en una relación personal con Dios, será ocasión también de su propio desarrollo integral.

Por supuesto que todo depende en buena medida de una adecuada planificación de los días de descanso: el lugar, la duración, los tipos de actividades, un horario que contemple ordenadamente las diversas posibilidades, las visitas a lugares culturales, el deporte, un adecuado uso de los bienes y del dinero, etc., son factores que cualquiera puede analizar y prever.

No se trata de una planilla excel; se trata del sentido común.

Gonzalo Rojas Sánchez 

Thursday, October 27, 2011

Toxinas en acción

En Chile se ha comenzado a consumir un conjunto de productos altamente tóxicos.

En una sociedad con controles de sanidad elemental, ninguna de esas ingestas habría pasado el filtro. Pero con el estado de frivolidad que nos caracteriza, tragamos y tragamos esas novedades que producen cáncer a corto plazo.

Una, la actividad sexual ilimitada. Desgajada la dimensión corporal del compromiso del amor, una sexualidad multifacética impide la verdadera socialización humana, la que se da de uno con una y para toda la vida. Lo social comienza en lo conyugal. Negada esa plataforma, la sociabilidad humana sólo puede ser dañada. Sólo si se renuncia a la vida conyugal por otros compromisos superiores, éstos se constituyen en nuevo soporte de la sociabilidad.

Otra, la articulación familiar desfigurada. Rota la permanencia del primer vínculo, los siguientes, y los siguientes, y los siguientes (porque esta  cosa no para) son cada vez más débiles y cada vez más raros. Segundas, terceras y cuartas uniones que no duran casi nada; y, en paralelo, uniones antinaturales o extrañas soledades. Y, de nuevo, la sociabilidad humana se dificulta o torna insoportable. ¿Quién podría valorarla y defenderla, enaltecerla y promoverla si no ha sido capaz de asegurarla en su núcleo básico, el familiar?

Esas son las toxinas que lo están infeccionando todo.

Y el cáncer que causan se extiende: las restantes dimensiones de la vida deben ser privadas también de las exigencias de la sociabilidad.

Quien no sabe cómo debe usar su cuerpo, quien no es capaz de compromisos profundos y duraderos, ¿puede tener interés alguno en común con los demás en la empresa y en la universidad, en el transporte y en la diversión?

No. Por eso se pone la capucha y agrede.
Gonzalo Rojas Sánchez

Thursday, June 23, 2011

A buscarlo dentro

¿Porqué el malestar de tantos chilenos? Porque están mal.

Las personas, cuando están bien, sobrellevan diversos males, los integran a su buena condición básica e incluso los elevan a la calidad de bienes, porque al superarlos, acrecientan sus virtudes.

Lo sabe cualquier corredor: mientras se desplaza, los dolores y las fatigas van siendo asimilados y convertidos en endorfinas del alma y del cuerpo.

El que está bien lo pasa bien hasta con unas buenas dosis de mal.

Pero ¿y el que está mal? Ese, caramba que lo pasa cada vez peor. Se lo sufre todo, porque desviada la persona de sus fines naturales, convertida su vida diaria en sumatorias de egoísmo, sensualidad, violencia y soberbia, todo lo bueno que desde afuera se recibe, cae en un recipiente horadado. Se escapa, se pierde.

Se escapan los afectos familiares, cada vez más escasos ante una personalidad egoísta.

Se escapan los placeres honestos, cada vez más ajenos a la mentalidad hedonista.

Se escapa la paz generada por la alegría de los demás, porque tiende a alejarse de los odios y los rencores.

Se escapan la compañía y la comprensión, porque al soberbio hasta que lo compadezcan le resulta incómodo.

Y así, sin afectos ni agrados, sin paz ni comprensión, el que está mal se siente aún peor.

Para remediar sus males interiores, hay que buscar entonces justificaciones afuera. Para eso están Hidroaysén y Lavín, La Polar y Carabineros. Y lo que haga falta.

Gonzalo Rojas Sánchez

Thursday, June 2, 2011

Parole, parole, parole

Un profesor de Derecho  -que es al mismo tiempo rector-  se pregunta en su columna dominical:

"¿Qué es esto de que las palabras -como matrimonio o cualquier otra- tienen significados verdaderos? No se requiere haber leído a Wittgenstein para darse cuenta de que las palabras significan al interior de ciertas prácticas sociales que, cuando varían, hacen variar también su significado."

Lo más importante de su afirmación es precisamente la expresión "cualquier otra".

Hágase, siguiendo la sugerencia del profesor de Derecho, el siguiente ejercicio, sólo con algunas de las infinitas "cualesquiera otras".

Un conjunto de deudores decide, al "interior de ciertas prácticas sociales", variar el significado de la palabra "deuda" y transformarla   -qué conveniente, ¿no?-   en "perdonazo".

Un grupo de alumnos, frente al examen inminente, prefiere transformar la palabra "control" por "eximición" y exige la aprobación de la asignatura, debido a la nueva "práctica social".

Varios subversivos estiman que la expresión "hurto" es ofensiva para sus actividades y  -por unanimidad en perfecta sintonía con las tradiciones históricas del MIR- prefieren pasar a usar el concepto ³expropiación.² No falta el internacionalista que postula que es mejor decir ³impuesto revolucionario.²

Tres de cuatro socios  -con clara mayoría democrática, ejem-    estiman que la "paridad" respecto de la repartición de utilidades debe entenderse como exclusión del socio no presente en la votación.

Concluía nuestro profesor que lo importante es no "violar el igual respeto que, en una sociedad democrática, merecen todas las formas de vida, sexuales, religiosas, alimenticias o deportivas, a condición de que sean libremente consentidas."

Acreedores, profesores, propietarios, socios: cuidado con los abogados que está formando este señor.

Gonzalo Rojas Sánchez