Que sigan hablando - Columna interesante

Posted by Blogger on 8:28 AM


        La única ventaja de tener hoy a los comunistas instalados en el poder en Chile, es que relajan sus controles verbales. Se sienten más seguros, menos aislados.
        Y por eso ahora dicen mayor número de cosas muy interesantes. Cuesta menos, entonces, convencer a los escépticos y a los ingenuos (dos especies muy extendidas entre las personas con mentalidad derechista) que el anticomunismo es una exigencia imprescindible.
        El diputado Teillier, presidente del PC, ha colaborado a este propósito con su última declaración, al ratificar que el asesinato de Jaime Guzmán no fue un acto terrorista, sino un crimen político.
        Qué interesante.
        Eso significa que para los comunistas chilenos, es menos grave un asesinato político que un acto terrorista; que los asesinatos políticos no producen terror; que los autores de esos crímenes siempre van a poder invocar motivaciones altruistas; que los asesinados, al ser enemigos del comunismo, quizás merecían ese castigo; que los criminales políticos se van a ver favorecidos, eventualmente, con el asilo; por último  -aunque no fluye de lo anterior, pero así también lo afirmó Teillier-  que jamás habrá actos terroristas imputables a los individuos, porque sólo existe el terrorismo de Estado.
        En concreto: La muerte de Jaime Guzmán no tuvo la importancia del asesinato de Parada, por ejemplo; la muerte de Jaime Guzmán no asustó a nadie, a nadie presionó para disuadirlo de dedicarse a la actividad pública; sus asesinos eran jóvenes idealistas que luchaban por la democracia con las verdaderas armas, las guardadas por "si las moscas"; quienes lo asesinaron se vengaron legítimamente del siniestro ideólogo de la dictadura; todos ellos deben ser ayudados por las redes comunistas para escapar de la cárcel o evitar ser procesados en Chile: los helicópteros y los Kirchener son instrumento igualmente aptos y legítimos.
        Todo esto, lo sabemos, es justamente lo que han dicho mil veces los comunistas, por lo que nada tiene de extraño que Teillier se sume a Schilling en la recalificación del único asesinato de un senador en la historia de Chile.
        Lo que está pendiente es que los comunistas expliquen porqué sólo hay terrorismo de Estado en los países no sometidos al marxismo, mientras en los que han estado o permanecen bajo su férula, hay simplemente reeducación de la ciudadanía y de los enemigos del pueblo.

Gonzalo Rojas Sánchez