Entre fachadas y estructuras

Posted by Blogger on 2:11 PM
       Una gran cantidad de fachadas está en reparación, tanto en Santiago como en las regiones más afectadas por el terremoto.
       Ahí donde los daños han sido importantes pero no estructurales, los dueños o administradores han ido disponiendo de los recursos económicos y de la asesoría especializada para reforzar, parchar y pintar. Y por dentro, en tantos pasillos, muros y techos, se intenta lo mismo.
       En otro ámbito, la televisión entrega escenas parecidas: los lesionados de cada equipo mundialista siguen sus tratamientos, reciben asistencia médica y kinesiológica; a veces con gran esfuerzo, se tratan de poner a punto para el próximo partido.
       Pero a pesar de esas dos claras señales que indican que siempre puede intentarse la mejoría, que no debe darse por perdida una causa, ¡cómo le cuesta al ser humano aplicarse esos criterios a su propia realidad moral, cultural y espiritual!
       Toda nuestra civilización nos dice que las cosas tienen arreglo. Justamente para eso están, en parte, el Derecho y la Medicina, la Arquitectura y la Educación. Toda la experiencia humana habla de segundas, quintas y vigesimoséptimas oportunidades, porque nuestra capacidad de rehacernos es muy grande.
       Pero, no, dele con insistirle desde hace años a la gente con una idea torpe: cuando usted fracasa, no intente la reparación; derribe lo que quedaba (se acabó el amor, tiene que ser su consigna); edifique otra cosa (trate de que sea parecida, eso sí, para que su conciencia no se lo reproche demasiado); dígale a sus vecinos que la nueva casa es incluso mejor que la anterior (aunque todos saben que por algo usted edificó la primera como realmente quería que fuese).
       En fin, que muchas de las disputas contemporáneas son entre quienes conociendo su debilidad aspiran a rehacerse a partir de lo que realmente son y aquellos otros que postulan que todo puede hacerse de nuevo, de la nada, de cero.
       ¿Qué será más humano?