La fuerza de la amistad

Posted by Blogger on 10:27 AM
       Recuperar la fuerza de los vínculos amigo-amigo es la tercera tarea que nos propone una antropología cristiana del futuro próximo.
       Te cuento, te oigo; te regalo, te pido: esas son las dos mejores maneras concretas de desarrollar la amistad, hoy tan infrecuentemente practicadas. Mañana   -esta misma tarde, mejor- la amistad puede volver a presentarse como el camino de la palabra más íntima, de los relatos más sentidos.
       Eso requiere confianza y exige fidelidad.
       No hay posibilidad de recuperar la amistad como camino de la confidencia, si no se la protege con un "jamás saldrá de mí lo que me cuentas" y, si fuera del caso, con una sincera petición de perdón si se fallase en la custodia de lo compartido.
       Y junto a la palabra, la liberalidad en el intercambio de los objetos. Si en la amistad se recuperase la práctica del desprendimiento respecto de los propios bienes  -porque a cualquier edad se los considerase más importantes para mi amigo que para mí-   podría deshacerse toda la cultura de la acumulación consumista, sin necesidad alguna de llamar a la abstención del consumo. Pídeme: te doy; y te pido no porque me hayas dado, sino porque sé que me regalarás sin preguntar el porqué.
       Así en la palabra que cuenta y pide, en la atención que oye y da, se consolidará una nueva amistad, más alta, más de Cristo.
       Una amistad que ayudará a mirar para el lado, a considerar al vecino.

Gonzalo Rojas Sánchez