Becas y trabajo

Posted by Blogger on 2:49 PM
       Pocas situaciones son más distintas que la de un adolescente escolar matriculado en un colegio particular a mediados de los 60 y la de un veinteañero pobre, inscrito hoy en la Educación superior.

       Pero algo las une: la necesidad de ganar plata.

       Al jovenzuelo ignaciano o georgiano, lo andaban trayendo muy corto de mesada, si es que la recibía. Y, por eso, para sus gastos más sofisticados (comprarse una revista deportiva, tomarse un helado o pagarse la entrada al cine) era amablemente invitado por sus progenitores a trabajar. Vendía quesos, arreglaba bicicletas, cargaba bolsas de supermercado, llenaba planillas en alguna empresa. Y cuando llegaba diciembre, si quería tener algo más de plata para sus gastos de vacaciones, eran preceptivas dos o tres semanas de laburo intenso.

       Hoy los muchachos de los IP, CFT y muchas Universidades, son garzones, empaquetadores (hasta 4 horas diarias), cuidadores de niños, paseantes de perros, gestores de eventos, jefes de bodega... La lista es enorme y no faltan los extremos más amables (ayudantes en sus propias carreras) o duros (vigilante nocturno en un edificio universitario: es el caso de un esforzado alumno de 3º de Derecho... en otra universidad).

       Qué buena realidad la que combina trabajo con estudios. Buena porque forma el carácter, exige estrujar el tiempo, da ejemplo de superación.

       Pero en paralelo, aparecen cada día más manos llenas de dinero ofreciendo becas. Platas estatales, platas universitarias, platas de fundaciones, platas de mecenasŠ ¿Mala cosa?

       Obviamente que no, pero peligrosa cosa si los receptores reales y potenciales comenzaran a mirar la articulación entre trabajo y estudio como una molesta posibilidad, por fin eliminada por los dineros regalados.

       Por cierto que hay gente que simplemente no puede y no debe intentar esa combinación. Pero, ¿no sería del caso  incentivar   -a todos los que sí están en condiciones-  a buscar nuevos recursos para pagar sus estudios vía trabajo part time?

       ¿No podría la legislación facilitar contratos en esa condiciones para quienes estudian?

       ¿Y no debiera subsidiarse parte de las remuneraciones de esos trabajos con los mismos dineros de las becas, en vez de entregarlos directamente a los beneficiarios por el simple llenado de una ficha socioeconómica?

       Vinculados a los esfuerzos laborales de los alumnos, esos dineros asegurarían mayor calidad de desarrollo humano y de rendimiento académico.  El "me gané la beca" tendría ciertamente otro sentido y otro valor.


Gonzalo Rojas Sánchez
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