Una segunda respuesta

Posted by Blogger on 1:35 PM
   En respuesta a mi objeción a su columna sobre Jaime Guzmán, el profesor Hugo Herrera ha contestado de manera ³sui chilensis².
   O sea, no ha insistido en la mayoría de sus tesis anteriores, sino que ha planteado una disyuntiva nueva, que sólo estaba insinuaba levemente en su primera columna.
    Así no hay ninguna posibilidad de discutir en serio, porque una de las partes abandona las tesis que ha esgrimido inicialmente. No nos sorprendamos.  Esa es la lamentable manera de confrontar ideas en Chile. Qué le vamos a hacer.
   ¿Qué le vamos a hacer?
  Hacernos cargo de la única tesis de Herrera en su segundo texto. Es una doble pregunta que pretende descolocar .
        Nos interpela Herrera: ³¿Cómo actuaría Guzmán políticamente hoy? ¿Seguiría insistiendo en el modelo político que defendió desde fines de los setenta hasta el año 91 o reconociendo el cambio radical de contexto entre esa época y ahora lo modificaría parcialmente?²
En la pregunta hay dos sesgos fáciles de percibir.
      Primero, sostener que el proyecto de Jaime Guzmán está vinculado a un determinado régimen de gobierno.
  Nada de eso: El proyecto del senador asesinado fue siempre concebido bajo el concepto de ³bien común², o sea un conjunto de condiciones que permitan a todos y cada uno alcanzar su más plena perfección personal, de acuerdo a un concepto de naturaleza y de dignidad humana. Los regímenes de gobierno, a diferencia de lo que insinúa erróneamente Herrera, son accidentales para Guzmán.
   Segundo, pensar que Guzmán estaría mirando los datos de las estadísticas (el cambio radical de contexto, lo llama Herrera) para adaptar su pensamiento a ellas. Si hay algo que todo discípulo de Guzmán entendió desde el primer momento, es que hay que conocer las estadísticas y trabajar desde ellas para modificar en la realidad todos aquellos aspectos numéricos que sean contrarios al adecuado desarrollo de la persona humana.
      Si Jaime Guzmán fue el político más notable de la segunda mitad del siglo XX es justamente por las condiciones que Herrera ha olvidado o deformado: su defensa de lo esencial y su libertad ante lo accidental.

Gonzalo Rojas Sánchez